
Entre un si y un no, cuantos tal vez, a los que les perdimos la fé...
Un rincón donde arrastro la versificación de mis realidades, realidades criogenicas con separadores en el tiempo..
Hoy pienso en expresionismos tácitos, y como se cuelan en las razones que denominamos necias, con tanta terquedad, al punto que los podemos desear ahí zurcidos donde deben estar.. no por ser necesarios, sino porque al saber de su ausencia (esa que ya la gente aprendió a omitir) se encuentran envueltos en deliciosas capas de segundos, que le son robados a nuestra imaginación, obligándola, inicuamente a dibujar la imagen de lo escrito y lo ya leído.Aquellos amantes de la noche y a los apasionados de las tildes y las consonantes.. y a veces hasta de las comas,
Aquellos que buscan la soledad, lejos de la multitud, para perseguir los silencios,
A los que extrapolan los absurdos y los sencillos,
A los amantes de Júpiter y de Saturno,
A los que buscamos calles de adoquines, el café sin azúcar, caras con historias, playas de sonidos, y atardeceres al mediodía,
A los que se sientan siempre cerca de la ventana, viajando solos o acompañados, pero siempre de ida,
A los amantes de los lápices con punta, de los desayunos, de los olvidos,
Al otro lado de un papel en blanco están esos impunes, poniendo siempre una palabra en el lugar correcto, o equivocado.